Son cosas que mi cuerpo, o sea, mi “yo” va sufriendo y tratando de acomodarse. Pero mi “mi” va coleccionando. ¿Cómo puedo llamarte? ¿Ada? ¿Azuquítar? ¿Miel? No creo que aceptes ningún sobrenombre, pues tus nombres son más que perfectos para aceptar estos alias que no te llegan ni a los talones.
Te soy sincero, soy malo en los poemas, no suelen agradarme, pero hago el intento de conquistarte de esta manera. La manera del escribidor principiante. El que se aloja en la literatura para cautivar, para gustar y para hacerse amar.
Parece ser que el tiempo me ha cambiado. Soy frio y, en pocas ocasiones, caliente. Soy como una marea que sube y que baja, que a veces causa tranquilidad como también pánico. Pues así es el juego del amor, de la persona que no estaba en el mapa caes a sus píes. No importa la imperfección, solo importa el latido de un corazón, aquel que se acelera cuando estás al frente, y que en mi caso late cuando estoy al frente de vos.
Nerviosismo, timidez son parte de mi manera de reaccionar. Simplemente es parte del pack de presentación y es así como me presento hoy: con un ramo de flores tocaré tu ventana, las dejaré y me iré… pues no quiero que no me veas sonrojado y palteado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario