martes, 18 de mayo de 2010

Mis planes

Mis planes no resultan, no funcionan, más bien, se pierden en el firmamento junto a la luna. Siempre me gustó planear todo, tener un plan A y B y si hay más tiempo, todo el ABC, pero, lamentablemente, no se realizan, no alcanzan aquel trampolín que ayudará a que se cumplan.

Salgo de mi casa con la alegría en la cara y la algarabía en el corazón, pensando que se dará uno de mis proyectos, pero ninguno tiene vida. Creo que en el momento en que las planeo no está aquel suspiro que utilizó Dios para crear al hombre en barro. Llego a cualquier lugar despojado de mis ideas, desprotegido, cualquiera puede atacarme e herirme. Pues espero que lo hagan y me destruyan para poder renacer de mi fatal error que es hacer proyectos.

Discrepo con Dios el porqué mi caída, el porqué no funciono del todo bien. ¿Será que no me dejo llevar por el tiempo?, le pregunto, pero lamentablemente no escucho respuesta –a veces pienso que hablo con el silencio- .

Ahora huyo de un sueño que se parece a ti, que me alimenta cada pensamiento que tengo de ti. Vuelvo a la vida en cada presencia tuya, es una sensación de dulzura, podría decir. Parece una eternidad no poder verte, no observar aquellos ojos, mejillas, labios, etcétera.

Escribiendo poemas me encuentro, a veces despierto, a veces dormido pero igual mi mente los crea, les da vida y no muerte, y si son para ti, los endiosa… luego se aleja de la realidad, se aturde y empieza a crear planes, y claro que esos si están muertos.