Durante la estadía en aquel lugar me di cuenta que el mundo gira alrededor o algunas veces nosotros giramos alrededor de él, como ocurre dentro de un átomo, pero no logran romper aquella barrera y llegar al núcleo. Muchas personas logran objetivos, otros se quedan en la mitad con ganas de haberlas concluido y otras, simplemente, no lo logran y dejan vencerse.
El otro día tuve un grato presentimiento de que tomar pastillas era la solución perfecta de poder olvidar antes que me dé un mal de Alzheimer, eso es, dormir y no despertar de aquí a tres días probablemente. Quería quitarme aquel estrés que causa el estudiar hasta la madrugada y aquellos días en que no puedo dormir bien y permanezco sentado en mi cama contando ovejas, avispas, arañas y uno que otro animal más y a veces tratando de encajar ideas que pasaron por mi mente una vez. Pues ese día opte por tomar una y dormir hasta las tres de la tarde del siguiente día. Durante el tiempo que mi cuerpo reposaba en la cama, mi mente empezaba a crear ilusiones y a traer en mente anécdotas que ocurrieron hace un tiempo, anécdotas de las cuales aún permanecen en una parte de mi ser.
Pues sigo tomando mis pastillas, aquellas que me hace cortar comunicación con los demás, prácticamente, hacer pensar que estoy muerto o que me fui de viaje, aunque tengo el presentimiento de que algún día la dosis falle y el sueño profundo dure toda la eternidad y no pueda despertar jamás, por más que quieran los demás, en fin, es mi problema creo yo.
