¿Estará bien lo que hago? Yo mismo me pregunto, espero que este jugando bien las fichas y continuando este juego que es mi futuro como animal racional. Todos los días son los mejores como también los peores, a veces como que resalta la armonía en mi vida pero en otras ocasiones resaltan lo malo que hay en mí y siempre la cago porque soy así.
Han pasado varias cosas en estos días, cosas que giran mi vida como un trompo pero que no se mueve a ningún lado, cosas por aquí, cosas por acá que hacen que no tome la decisión absoluta, aquella que me haga cambiar de rumbos y me haga respirar Buenos Aires. Esto es como caminar en un cuarto y no salir del laberinto que estaba dentro de la pirámide pero no una pirámide de Egipto, sino una pirámide de naipes que suena mejor y le da sentido a las líneas que aún sigo escribiendo en el ordenador. Cerca de mil cosas por día suceden en mi vida, cosas que ocurren por ocurrir o tal vez el destino ya los tiene preparado para cada uno, aquellas cosas que pasan como el desastroso jalado de estadística por el cual necesito salir de aquel hueco que se me hace difícil salir o como aquella promesa idiota que hice a una persona que pensándolo bien me lleva a otro nivel de idiotez humana o tal vez aquellas amanecidas aburridas y melancólicas donde los fantasmas hacen compañía con su taza de café y un puño en mano que no los puedo observar pero siento su presencia.
Ya pasaron los exámenes, vuelvo a sonreír tipo color rosa aunque mis labios sean color rojo, empieza la juerga, se viene el 29 de junio, se viene una serie de cosas con gran magnitud que hacen que uno gire como un girasol…
