Te estás pasando de la línea. Intentas tragarme en sueños pero a simple vista te escondes de mi poderío.
Creo que lo nuestro va por un camino en zig-zag: a veces se esconde y en otras se logra observar. Me suena ridículo tomarlo a broma pero maquiavélicamente debo de hacerlo. Tu presencia es una tortura, un sufrimiento para mi ser. El sufrimiento de no tenerte, de no lograr hablarte y de sentirme culpable de la tan terrible tragedia que me posee: la timidez extrema.
Creo que el día en que me acerque a ti será demasiado tarde. Tengo la certeza que habrá alguien quien me baje de las nubes, que me regrese a esa temible realidad, la cual prefiero esquivar.
Espero equivocarme en lo que digo. Que no se haga realidad aunque soy muy masoquista y deseo que se cumpla. Deseo que se cumpla por la sencilla razón que tengo dos opciones en esta vida: tú y mis letras. Si una de ellas es elegida, pues la otra muere. Sencillamente es así. No se podrá hacer nada más. Es un doble vínculo en el que ando metido. Un doble vínculo que al descubrir la luz de la caverna –o sea tú- mi destino me dio a elegir entre la felicidad (tú) y la dulce tortura (las letras).
Esta es mi irrealidad, la cual debo de aceptar.

1 comentario:
me encanto!
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